Bienvenida tristeza

25/7/2018

Chicos y grandes lo hemos vivido, una sociedad  marcada por la necesidad de un bienestar constante, le da a la tristeza una  connotación de emoción negativa, está es comúnmente rechazada,  porque no nos gusta el dolor, no nos gusta el sufrimiento ni el propio ni el ajeno, razón de las frases anteriores.

Desde la psicología  centrada en las emociones positivas, como alegría, felicidad, optimismo, amor y resiliencia, una  rama de la psicología positiva, su objetivo una mentalidad positiva como factor protector  de trastornos mentales, de enfermedades orgánicas, reduce el estrés, mejora la calidad de vida, busca una autoestima saludable y/o busca relaciones interpersonales estables.

Es necesario y vital darle cabida a la tristeza, la tendencia es huir de esta y se le condena  como una debilidad, de ahí que ser feliz siempre es imposible y agotador para cualquiera, ya que no es posible sentir siempre la misma emoción, el elixir de la felicidad en la sociedad actual se basa mucho en tener y verse bien, en el uso de frases positivas para que no decaiga el ánimo.

¿Es mala la tristeza? No, ni es ni buena ni mala al igual que cualquier emoción cumple  con una función tal como una disminución en la actividad, asi como la atención en el mundo externo para internalizarla y favorece la reflexión y análisis que le permiten al ser humano auto-examinarse, ante la pérdida o fracaso y posteriormente ayuda a restaurar la energía.

Ante la tristeza, estamos necesitados de la ayuda, cercanía y atención de los demás; también  puede apaciguar  una reacción de agresión  de una tercera persona.

Desde pequeños nos invalidan la emoción de la tristeza con frases hechas y que solo se repiten de generación en generación, darle el espacio necesario a la tristeza es saludable, sin que esta llegue al drama, habrá momentos en la vida de las personas que esta ocupe el primer lugar y no el segundo, no es  necesario adjudicarla como la fea de las emociones pero relativizarla y relegarla  solo traerá más problemas a la larga. 

Recordar que cada emoción  ocupa un lugar y cumple con una función en cada una de las personas, y la tristeza  es tan importante  como cualquier otra emoción, si la tristeza es reprimida, buscara como hacerse presente a través de somatizar (dificultades estomacales, dermatológicos, caída del cabello, defensas bajas, trastornos de ansiedad y/o depresivos), razones suficientes para dejarla entrar a nuestra vida cuando toca.

Maestra en Psicología   Lupita Carbajal