La depresión sonriente, ¿de qué se trata y por qué es tan peligrosa?

9/5/2019

Aquel que la padece ha aprendido a disimular tan bien los síntomas que nadie diría que su estado de ánimo carece de alegría. Son personas que se han vuelto unos actores estupendos. Además, existen ciertos factores en sus vidas que provocan el desconcierto en sus entornos porque aparentemente lo tenían todo para ser felices. ¿De qué se trata? ¡Empecemos!

 

 

La depresión sonriente.

“Pero… si lo tenía todo, no lo entiendo”. Uno de los aspectos más incomprensibles de este tipo de depresión es que la persona que la padece no parece tener razón para sufrirla. Desde fuera, todo aparenta ser normal, incluso se podría decir que lleva una vida feliz. Como afirma la frase al comienzo del párrafo, “lo tenía todo”. Pero, ¿qué es tenerlo todo? Nos han asociado la felicidad a tener familia, dinero, trabajo, una buena casa… Por tanto, quien posea todo esto no debería tener razones para estar triste, ¿o sí?

Aunque todo parezca idílico, cabe preguntarse otro tipo de cuestiones. ¿Somos felices con nuestro trabajo? ¿Vivimos conforme a lo que sentimos? ¿Somos felices a nivel general con nuestra vida? 
Algo por dentro parece estar roto. Si les preguntásemos qué les ocurre posiblemente dirían algo como: “no sé qué me pasa, no acabo de ser feliz, algo falla y no sé lo que es”.

Una depresión sonriente pero peligrosa.

Sin duda, se trata de una de las depresiones más peligrosas debido a su incomprensión y su falta de visibilidad. El que la padece no la expresa por creer que no tiene razones para estar mal o por falta de comprensión de los demás. Cuando el entorno no ve razones para estar deprimido, el apoyo social disminuye. Así pues, se trata de una depresión muy solitaria.

¿Qué se esconde detrás?

En ocasiones, nos dejamos llevar más por nuestros miedos. Mantenemos relaciones de pareja por miedo a la ruptura. Seguimos en un trabajo que no soportamos sólo por dinero. De esta forma, nuestra vida se va componiendo de diferentes aspectos que pueden resultarnos del todo disconformes con nuestro auténtico yo, esto es, con aquello que realmente nos apasionaría. Por tanto, no es de extrañar que detrás de una depresión sin causa aparente, se encuentre una desconexión con nuestra auténtica naturaleza.

 

El suicidio.

En los casos de depresión sonriente, el suicidio, por extraño que parezca, es más fácil que se lleve a cabo, la fuerza que tienen para continuar con su vida diaria puede hacer que sean especialmente vulnerables para llevar a cabo planes de suicidio. Esto contrasta con otras formas de depresión, en las cuales las personas pueden tener ideas suicidas, pero no suficiente energía para actuar en base a sus intenciones”.

¿Qué puedo hacer?

Si al leer este artículo te sientes identificado, lo mejor que puedes hacer es acudir a un profesional. Dejar pasar el tiempo es contraproducente, de este modo solo aumentará el estado depresivo. Los profesionales de la psicología podrán ayudarte a través de terapia. A día de hoy, la terapia más usada por sus buenos resultados es la cognitivo- conductual.